Ecología del potencial humano


La "ecología del potencial humano" es una visión que entiende que el ser humano ha olvidado su naturaleza intrínseca y que para evolucionar debe recodar y activar su verdadera esencia. Es una visión integradora que reúne principios de la educación respetuosa, psicología humanista, psicología transpersonal, sabidurías tradicionales de oriente y principios de la ciencia ecológica.

 

Bajo esta terminología defino mi línea de trabajo e investigación consistente en la creación de espacios y procesos vivenciales grupales donde se generan las condiciones óptimas para la expresión de las capacidades potenciales del ser humano. 

 

Yo lo explico así: Un árbol dependiendo de las condiciones ambientales que le rodean y las relaciones que establezca con los seres que le rodeen, crecerá más o menos, dará flores antes o después o incluso puede ser que no dé flores, así mismo podrá dar frutos de una calidad u otra, o no dará frutos... la cuestión es ¿Cuáles son las condiciones para que ese árbol se desarrolle óptimamente dando los mejores frutos respetando su naturaleza intrínseca?

 

De la misma manera, para que una persona pueda expresar su inmenso potencial necesita unas condiciones particulares. Cada persona es portadora de unos talentos que la hacen singular. Las condiciones ecológicas para que este talento se exprese y se desarrolle optimamente se puede recrear, generando conscientemente el ambiente propicio para ello.

 

Estas condiciones ecológicas son un conjunto de factores actitudinales y relacionales que confluyen generando un ambiente grupal de respeto, libertad, unidad y confianza. Condiciones necesarias para que la verdad tome forma en cualquier grupo humano y florezca lo mejor de su naturaleza. Entre este conjunto de factores destaco la profunda confianza en la capacidad de autorregulación de las personas y de los sistemas en los que participa. Y el empeño consciente de no interferir en los procesos de aprendizaje y de crecimiento que una persona o sistema necesita transitar para su positiva evolución.

 

Principios fundamentales de la ecología del potencial humano

  • El ser humano ya nace con todas sus capacidades en potencia.
  • La relación que la persona establece con su medio (familiar, escolar, social...) determina significativamente que capacidades potenciales serán desarrolladas y cuales quedarán mermadas.
  • Para que una capacidad potencial se desarrolle se ha de ejercitar, se ha de activar.
  • La actitud lúdica, el jugar en los niños es el medio natural para activar las capacidades potenciales
  • El juego de los niños ha de ser respetado y en ningún caso ser interferido pues es así como desarrollarán sus genuinas capacidades.
  • El entusiasmo, el disfrute es la fuerza natural para desplegar nuestro potencial de manera integral y armoniosa. Y la guía para descubrir los dones y talentos personales.
  • El sentimiento de plenitud surge al poner nuestro potencial energético, afectivo e inteligencia en funcionamiento a través de la experiencia gozosa.
  • El aprendizaje surge de la experimentación. El proceso de aprendizaje es independiente al proceso de enseñanza. La enseñanza en la mayoría de los casos interfiere en el aprendizaje.
  • La diversidad en cualquier grupo humano es generadora de equilibrio. La homogeneidad genera conflictividad.
  • El respeto a la singularidad es la base ecológica para que la persona despliegue su verdad
  • La mirada sin juicio y la ecología del no juicio genera el sustrato para expresarse libremente.
  • Profunda confianza en la autorregulación de los procesos vitales que transita una persona y/o sistema.

 

Es obvio, que la ecología social predominante en la actualidad no es favorable al desarrollo humano. No facilita el desarrollo del talento que cada persona ya posee por naturaleza. Ni mucho menos facilita el desarrollo de la felicidad y la autorrealización del ser humano. Por ello, dedico mi vida a colaborar en el empeño de crear espacios grupales donde se dé una ecología del potencial humano favorable a su desarrollo. En un principio, como espacios de aprendizaje dirigidos a adultos, como la TERP, el coaching lúdico y todos los cursos y talleres que ofrezco.

 

Crear estas condiciones es un arte, es el arte de fluir conscientemente con nuestra propia naturaleza. En la actualidad la ecología del potencial humano la aplico como práctica en contextos de desarrollo personal y en contextos educativos. Toda las actividades que podrás encontrar en esta web ofrecen este enfoque.

El potencial humano según Antonio Blay, uno de los referentes de mi trabajo

"Somos un potencial que la vida nos empuja a actualizar y que, en la medida en que cumplimos esta demanda y actualizamos nuestro potencial, nos desarrollamos objetiva y subjetivamente. Hemos visto también que los dos obstáculos para eso son los hábitos adquiridos y la adhesión total a unos modelos que nos han sido dados y que, por lo tanto, las dos primeras cosas a hacer como consecuencia de esto, son: primero, que yo aprenda a estar atento para observar este funcionamiento condicionado, porque
sólo siendo consciente en acto, en cada instante, del condicionamiento, hay la posibilidad de ir transcendiéndolo, y segundo, que cada vez que yo sea capaz, y en la medida que soy capaz –y eso sólo es posible cuando yo estoy despierto, muy despierto- yo he de aprender a crear mis propias respuestas, para salirme del círculo de los hábitos, por una exigencia de autenticidad. Ver que yo soy, realmente, yo mismo, en la medida que vivo más esas cualidades base que soy. No es en un sentido de idea de mejorar o de ser más bueno o más perfecto, en absoluto; es como exigencia de autenticidad."


Ser. Curso de psicología de la Autorrealización. Antonio Blay

 

"Si examinamos nuestra existencia veremos que parece que hay algo que está empujando, algo que es una motivación fundamental que empuja la vida en todas las formas que adopta, una finalidad. Ésta es la de que todo tiende a crecer, todo tiende a desarrollarse. La vida, a través de sus formas, tiene como consigna actualizar un potencial que uno trae consigo.

 

Junto con este desarrollo, el desarrollo del potencial, va siempre inherente una conciencia interna de madurez y de plenitud. El potencial (...) está constituido substancialmente por tres cualidades básicas que son: la energía, la inteligencia y la afectividad. De la energía derivan todos los procesos energéticos (...). De la inteligencia se deriva todo lo que son modos de conocimiento (...). De la afectividad deriva toda nuestra gama de sentir.

 

De estas tres cualidades fundamentales, en sus interrelaciones, se construye toda la complejidad de nuestra vida anímica. Es decir, que nuestra vida es como un proceso de actualización progresiva de este potencial de inteligencia, energía y amor-felicidad. La plenitud nunca viene como resultado de una adquisición, sino que viene como resultado de una plena actualización de nuestro potencial.

 

Lo exterior cumple para nosotros la función esencial de aportación de los elementos primarios necesarios para este desarrollo, para que yo pueda actualizar y para que al actualizar pueda construir. Lo exterior es el suministro de materia gracias al cual lo que es mi facultad básica se convierte en algo concreto, se construye.

 

No puedo vivir otra plenitud que la que es consecuente a mi capacidad de comprender, de amar y de actuar. La respuesta que yo doy depende de mí, la puedo crear yo. Por lo tanto puedo ser dueño de mis respuestas y es precisamente esta respuesta la que me desarrollará, la que me actualizará.

 

No tengo ningún otro modo de llegar a un desarrollo de algo si no es mediante el ejercitamiento de ese algo; mediante el ejercitamiento activo. Nada puede sustituir a este acto de presencia. Yo soy exactamente la resultante de lo que he ejercitado, ni más ni menos, como ser concreto.

 

Nuestra vida está construida sobre una creencia totalmente distinta. Nuestra vida esta construida sobre la creencia adquirida de que son las circunstancias y las personas que me rodean las que hacen que sea feliz o desgraciado. Hemos edificado nuestra vida sobre la creencia de que es el exterior que me está dando o quitando felicidad, plenitud, etc. Mientras yo esté esperando que los demás me den habrá siempre una manipulación de los demás para conseguir que me den, que me den afecto, que me den seguridad, que me den energía.

 

Y cuando yo estoy empezando a vivir directamente lo que soy es cuando puedo empezar a abrirme a los demás de un modo auténtico, de un modo gratuito, sin una manipulación, sin seducir al otro. La existencia concreta está hecha sólo de cualidades positivas (energía, inteligencia y amor-felicidad) esto es la materia prima de la existencia y del ser humano. No hay otra cosa. Las cualidades son substanciales, son substancia.

 

Defecto es la menor presencia o la insuficiente presencia de una cualidad. Al ponerle un nombre cosificamos, convertimos en cosa algo que no es cosa, sino que es un modo de ver lo otro, es una menor presencia de lo otro. Por esto en primer lugar conviene ver que lo que llamamos defectos es solamente un insuficiente desarrollo en nosotros de las cualidades. No se puede luchar contra algo que no existe. Lo único que tiene sentido es luchar a favor de lo que sí existe, y en la medida que yo lucho a favor, es decir que ejercito más y más la inteligencia, la afectividad y a energía, eso que llamaba defecto desaparece. Todos nuestros problemas psicológicos derivan de este insuficiente desarrollo de nuestras cualidades."

Antonio Blay

Cada persona es portadora de unos talentos que la hacen singular. Es su forma particular de usar su potencial.

Confianza plena en el desarrollo natural de los procesos humanos

Somos lo que ejercitamos

Se trata del arte de generar las condiciones óptimas, tanto ambientales como relacionales, para que las personas se expresen creativamente, se encuentren con su sabiduría instintiva, aprendan por sí mismas y evolucionen como seres conscientes.