¿Víctima o aprendiz?

Por Enrique Aguilar

Las personas que adoptan un papel de víctima se quejan cuando las circunstancias no les son favorables. Creen que los otros se comportan injustamente con ellos, que siempre les toca lo peor, etc. La negatividad configura a la víctima, es la mirada negativa sobre los asuntos vitales que hace que se salga mal parado, por lo tanto, "víctima de las circunstancias".

Hay una alternativa más positiva, ser aprendiz, es decir, tomarlo todo como una oportunidad de aprendizaje. El aprendiz acepta y asume que no siempre saldrán las cosas como él esperaba y siempre sacará provecho de la experiencia. El aprendiz reconoce que se equivoca pues está aprendiendo.

La víctima tiene miedo, espera que alguien le solucione sus asuntos y cuando no llega la solución, critica y se queja. El aprendiz tiene miedo y se arriesga con coraje en la toma de decisiones, si se equivoca, reflexiona, aprende y vuelve a tomar otra decisión.

El aprendiz madura y encuentra en el riesgo la aventura de vivir. La víctima actúa infantilmente, es pasivo y mientras espera se aburre y, probablemente al aburrirse, comenzará a mortificar a otros con su actitud sombría.

El aprendiz es creador y se responsabiliza de lo que piensa, siente y hace. El víctima es destructor y hecha la culpa a los demás de todo lo negativo que le pasa.

El víctima con su actitud genera, sin darse cuenta, una vida estancada, sombría y alejada de su corazón. El aprendiz paso a paso, cayéndose y levantándose va experimentando la luz de su corazón.

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